15 febrero, 2017

Un catering para forjar una buena imagen

Para que un negocio ofrezca una imagen perfecta de cara a potenciales socios o clientes, una de las mejores alternativas es encargarse de ofrecer el mejor catering que nos sea posible. Este tipo de eventos, que normalmente van ligados a la celebración de determinados congresos, reuniones o inauguraciones, son elementales no solo para conseguir esa buena imagen sino para conocer gente y para hacer contactos.

Conseguir un buen servicio de catering está cada vez más demandado en la actualidad entre las empresas. Todas saben de la importancia de contar con un buen aliado dentro de ese sector y es por eso por lo que no se fían de cualquiera. Y es que para ser una referencia en un servicio de estas características hay que operar con los mejores productos y alimentos, que por supuesto no están en las manos de todo el mundo.

Hace un año y medio decidí dejar mi puesto como dependiente en una tienda de moda masculina para montar mi propio negocio, emplazado también en el mismo sector. Llevaba tiempo considerando una opción como la que me había atrevido a tomar, pero no mentiría si dijera que tenía algo de miedo a causa de la incertidumbre que me deparaba el futuro al dejar de ser un asalariado más para convertirme en un auténtico emprendedor. Ese futuro era toda una incógnita.

Sin embargo, y en busca de conseguir ofrecer una primera imagen corporativa que causara gran aceptación, decidí organizar uno de esos catering con motivo de la inauguración del nuevo negocio, un evento que también serviría para que la empresa se diera a conocer para los ‘peces gordos’ del sector de la moda masculina. Organizar este asunto me costaría varios días de gran esfuerzo en pos de que no fallase absolutamente nada.

Si quería conseguirlo, lo primero de lo que me tenía que asegurar era que la empresa que se encargara de servir el catering en la inauguración fuese de reconocido prestigio y contase con una eficacia más que probada. Por eso decidí decantarme por contactar con La Frolita, una de las entidades referencia en este sentido con las que contamos en la Comunidad de Madrid. Estaba seguro de que sus servicios no nos decepcionarían ni a los asistentes al evento ni a sus organizadores.

Encargué varias bandejas de mini-croissants de mantequilla, mini-medias noches, mini-beignet de frutos rojo, brochetas de fruta fresca y tarrinas de macedonia también de fruta fresca. Todo tenía una pinta deliciosa en la página web de La Frolita. Se me hacía la boca agua ante la presentación de todos estos tipos de productos y esperaba que a los invitados a la fiesta de inauguración de mi nuevo negocio les ocurriera exactamente lo mismo. Si eso ocurría, me apuntaría un gran tanto para empezar mi trayectoria.

Una noche inolvidable

El momento de descubrir mi nuevo trabajo llegó y con él las esperanzas de conseguir un hueco en el mercado de la ropa de moda masculina. Creo que la primera impresión que pude transmitir de mi negocio fue realmente positiva. Observé que prácticamente todos los invitados disfrutaban del catering que me había encargado de contratar y que las sonrisas y el buen ambiente general favorecían la creación de una gran popularidad para el proyecto.

Este año y medio ha pasado muy rápido y desde luego no por falta de trabajo. Por suerte, he conseguido obtener un volumen de clientes muy interesante que me ha servido para mantener vivo mi trabajo y para convertirlo en rentable y beneficioso para mis intereses, algo que sin lugar a dudas hubiese sido una tarea mucho más complicada si durante la inauguración no hubiera mostrado esa imagen de confianza y seriedad que hace falta en estos casos.

He dejado de mirar al futuro con temor y con recelo. Ahora pienso que éste se presenta plagado de oportunidades, de ideas, de proyectos. Mantener una buena línea de trabajo y de relaciones es determinante para convertirse en toda una referencia en cualquier ámbito de la vida que se precie. Y eso, combinado con un catering que contenga alimentos ricos y variados, conforma una asociación imbatible.

Un catering para forjar una buena imagen