12 julio, 2016

Los dulces y los dientes

Hoy vamos a ser un poco más conscientes de la realidad que nos rodea. A todos los que estamos aquí nos gusta cocinar, y obviamente nos gusta el dulce, y hace unos días mi sobrina de 13 años hizo por mí una reflexión que yo debería haber pensado hace años. Y es que teniendo un medio de comunicación como es este blog, por pequeño que sea, tengo una responsabilidad de cara a la sociedad y nunca, jamás, he hablado de la importancia de cuidar nuestra higiene dental para poder seguir disfrutando de nuestros deliciosos cupcakes, así que hoy, voy a hacerlo.

Los “dulces” son los enemigos de los dientes, y eso es así aquí y en la china. Da lo mismo lo sanos que queramos que sean porque provocan caries y muchísimos problemas si no tenemos cuidado con ellos, sobre todo entre los más pequeños porque son ellos los que siempre tienen un caramelo en la boca, o una golosina.  A los niños les encanta comer dulce pero es importante regular la cantidad que consumen para evitar las caries en la actualidad y en el futuro.

Es de vital importancia que inmediatamente después de que el niño consuma un dulce se lave los dientes. Puede parecer exagerado pero no lo parecería tanto si toda la sociedad fiera consciente de lo que, no hacerlo, puede provocar en nuestra dentadura. ¿Sabéis que un poster dulce tarde de 20 a 30 minutos en desaparecer totalmente de nuestra boca? Eso significa que sus efectos dañinos sobre nuestros dientes se prolongan ese mismo tiempo y por tanto es necesario cepillarse justo después de tomarlo.

En la Clínica Dental Caredent aseguran que no es necesario cortar de golpe el consumo de estos alimentos que tanto gustan a los niños, sino que hay que dosificarlos e inculcar a esos niños una rutina de limpieza desde bien pequeños para evitar que la ingesta de esos dulces se convierta en un problema. Caredent cuenta con un equipo de expertos y especialistas médicos y con los tratamientos más innovadores del mercado,  por eso, ante cualquier duda como esta, recurrir a ellos puede ser la mejor solución.

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Los hidratos tampoco se salvan

Los hidratos de carbono son el sustrato ideal para que las bacterias se desarrollen en la boca, sin embargo, son los azúcares simples los que más peligrosos resultan, pues el arroz, las pastas o el pan, tienen baja cariogénica (caries). Igualmente, la sacarosa más conocida por nosotros como el azúcar de mesa refinado, es el que más riesgoso resulta para el desarrollo de caries.

De lo que se trata, por tanto, es de tener cierta cabeza. Algo que en nuestra sociedad actual parece faltar de vez en cuando pero que debemos intentar poner en funcionamiento. Necesitamos saber que no es necesario ser exagerado y cortar el consumo de azúcares, de hecho, también son beneficiosos para nuestro organismo, de los que se trata es de ser conscientes de que no podemos pasarnos el día comiéndolos, de que debemos llevar una dieta sana y nutritiva y de que es necesario tener una buena higiene bucal. Si tenemos todo eso en cuenta, no deberíamos tener problemas al disfrutar de un buen postre, sobre todo si lo cocinamos nosotros ¿no?

Los dulces y los dientes